Tuvieron que pasar dos años para que la familia Aguilar se reencontrara con su público de la Arena Ciudad de México. Encabezada por Pepe Aguilar, sus hijos Ángela y Leonardo, así como su hermano Antonio Aguilar, la dinastía presentó su Jaripeo sin fronteras frente a más de 11 mil espectadores.

A diferencia de su última presentación en octubre de 2019, esta vez la experiencia fue distinta para los seguidores del regional mexicano. Comenzando por la entrada al recinto, donde para poder ingresar era necesaria tomar la temperatura corporal, usar gen antibacterial y portar de manera obligatoria el cubrebocas.

Aunque la mayor parte del público se apegó a los protocolos solicitados, uno que otro desprendió su mascarilla para cantar con mayor comodidad o para comer unas palomitas mientras un par de alebrijes fosforescentes brillaban desde el centro de la arena a la espera de la familia Aguilar.

En punto de las 21:15 horas la música inició. Leonardo fue el primero en salir montando a El Oro, su caballo. Él fue el responsable de dar la bienvenida a los asistentes con una serie de canciones que incluyeron Toro serrano, Tragos amargos y un popurrí de Joan Sebastian.

El segundo al mando fue Antonio Aguilar, quien se mostró agradecido de poder retomar los conciertos y reencontrarse con el público, a quienes complació con clásicos como Gabino Barreda, Caminos de Guanajuato, Cuatro meses y Tristes recuerdos.

Entre cada actuación, el público pudo disfrutar de actos especiales como el artista circense Tulga; Los Hermanos Rivera, Guillermo Sánchez e Irany que cantaron clásicos del regional mexicano; o el espectacular acto de jaripeo entre charros y vaqueros que puso de nervios a más de uno.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con Ángela Aguilar. La cantante mostró su porte artístico apareciendo sobre un caballo y cantando La basurita. La joven recordó que a los 15 años cantó La llorona sobre el escenario de los Latin Grammy y ahora, con 18 años, su carrera es otra. Esto provocó la emoción del público que encendió la luz de sus celulares para acompañarla.

Su elegante vestido blanco fue desprendido para quedarse con un conjunto ajustado que le permitió mostrar sus habilidades para bailar como Selena cuando cantó Como la flor, antes de despedirse con su ya clásico Dime como quieres, que popularizó junto a Christian Nodal.

El momento más esperado se dio con la llegada de Pepe Aguilar a las 23:45, casi tres horas después de iniciado el espectáculo. El ídolo de los Aguilar arrancó su acto a caballo con Gavilancillo y Chaparrita. No tentó al tiempo para soltar clásicos como Directo al corazón, Me vas a extrañar y Perdóname, con los que inició su participación.

Pepe Aguilar aprovechó la noche para recordar y rendir homenaje a Vicente Fernández, de quien cantó un popuurrí para inmediatamente seguir con Que me entierren con la banda.

Mi credo, Prometiste y Por mujeres como tú fueron parte del setlist que conformaron su regreso a la Arena Ciudad de México con el Jaripeo sin fronteras, show que volverá a presentarse el 12 de marzo.

No se reporta la aprehensión de los presuntos responsables, ni pistas que lleven a su captura.