Las distribuidoras de gas LP pidieron a las autoridades aumentar al menos 2.3 pesos el precio final por kilo del combustible, pues su margen actual no cubre ni siquiera los gastos de las compañías.

Las mesas de negociaciones entre las empresas, las autoridades federales y de la Ciudad de México siguen sin llegar a buen puerto; sin embargo, los empresarios mantendrán abiertas las plantas de distribución y reparto en todo el país porque, legalmente, están impedidos para cerrar, y en caso de que los hagan, la Guardia Nacional tendrá que requisarlas.

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Fuentes cercanas a las negociaciones señalan que sólo para transportar el energético desde las plantas de Pemex en Tepeji, Hidalgo, a la CdMx, los costos pueden ser de entre 25 y 40 centavos por kilo, dependiendo de diversos factores relacionados con la logística.

Actualmente, el diferencial del precio entre la planta y la venta al público es de 95 centavos en el Valle de México y es a partir de estos precios que se hizo la segunda petición: obligar a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) a que transparente la fórmula con la que define el precio al consumidor final a partir de un esquema de costos que, en este momento, es información reservada por cinco años. Las empresas solicitaron que la CRE revise los elementos con los que definen el precio al público.

Tanto autoridades como las empresas distribuidoras reconocieron que hay un incremento en el precio internacional del Gas LP, lo que ha provocado que Petróleos Mexicanos -a quién las empresas distribuidoras le compran el combustible- aumentara en las últimas cuatro semanas sus precios: el promedio nacional era de 19.65 pesos por kilo al 25 de septiembre y esta semana es de 22.81 pesos; un alza de 3.16 pesos por kilo.

El 25 de septiembre una empresa distribuidora compraba en Pemex un kilo de Gas LP en 19.65 y la CRE y el gobierno le permitían vender en 23.32, eso es un margen de comercialización de 3.67 pesos; sin embargo, hoy esa misma gasera compra en Pemex a 22.81 el kilogramo y se le permite venderlo en 24.63, un margen comercial de 1.82 pesos, es decir, 50 por ciento menor.

Las empresas han reclamado a las autoridades que no hay fondos para asumir un subsidio generalizado de Gas LP y que en los últimos dos meses han perdido en su operación diaria porque Pemex sube en dos pesos el precio y los distribuidores lo hacen en 50 centavos y el rezago en la estructura de costos es asumido actualmente por las empresas.